¿Qué es la tecnología adecuada?
La globalización que viene de la mano con los avances tecnológicos ha generado nuevas oportunidades de...
La globalización que viene de la mano con los avances tecnológicos ha generado nuevas oportunidades de negocio en el mercado, lo que impulsa a la transformación de las empresas y su modelo de negocio. Dentro del mercado energético, tanto los consumidores como las empresas, están impulsando diversas tendencias mundiales en las que resaltan la descarbonización de la energía, dejando de lado los combustibles fósiles por sus altos costos y contaminación, la digitalización en los servicios ofrecidos tanto por generadores como por distribuidores y la generación distribuida de la energía, es decir, que podamos generar ésta desde los lugares de consumo.
La generación distribuida o descentralizada, parte fundamental en una Smart City, consiste en la generación de energía eléctrica por medio de muchas pequeñas fuentes de energía de diversas tecnologías (solares, térmicas, hidráulicas, eólicas, entre otras) que se caracterizan por estar instaladas en puntos cercanos al consumo. Estos equipos de energía distribuida suelen instalarse en hogares, PyMEs, e industrias con el propósito de generar un ahorro económico en el recibo de luz y, a su vez, y la mayoría de estas contribuyen a la mitigación del cambio climático.
Lo importante sobre esta nueva tendencia son los beneficios que generan tanto económicos como al medio ambiente, siempre y cuando, su uso reduzca la cantidad de electricidad producida en centrales eléctricas que utilizan combustibles fósiles. Las tecnologías existentes de generación distribuida que se utilizan para generar electricidad en hogares y/o industrias son principalmente fuentes renovables (solares y eólicos) y generan ahorros en el recibo de luz. A su vez, entre los principales beneficios que encontramos en la implementación de las tecnologías de generación distribuida resaltan las siguientes:
En los países en los que existe un marco normativo aprobado para la generación distribuida, esta se regula mediante tres mecanismos: el autoconsumo, el net metering, y el net billing.
En muchos países, la generación distribuida aún se encuentra en etapas iniciales, sin embargo, la disminución en los costos de inversión de los equipos requeridos para la generación eléctrica sumados al objetivo de reducir las emisiones de efecto invernadero o incentivar al sector eléctrico a la generación con energías renovables han generado un creciente interés en el desarrollo de estas nuevas tecnologías. Los sistemas fotovoltaicos que aprovechan la energía solar, son la forma más versátil, simple y confiable de implementar proyectos de autoconsumo eléctrico en hogares e industrias. Actualmente en el Perú, existen pocas empresas que han implementado la autogeneración fotovoltaica dentro de sus instalaciones, generándoles beneficios económicos y la seguridad del suministro eléctrico en horario solar. No obstante, para lograr “dar el gran salto” e implementar estas nuevas tecnologías en el Perú se debe implementar, cuanto antes, un marco normativo regulatorio con incentivos claros debido a que aún son tecnologías costosas, por lo cual la recuperación de la inversión está trazada en un largo plazo, y esto se traduciría en menores ingresos para las empresas distribuidoras.
¡Incentivemos la implementación de nuevas tecnologías! ¡Generemos nuestra energía renovable!